Nuestro propio hogar puede llegar a ser perjudicial para la salud convirtiéndose en un foco de contaminación llegando a afectar gravemente la salud de los inquilinos. De ahí que sea tan importante hacer un buen mantenimiento de edificios.
Esta situación se debe a que muchas edificaciones se construyeron con materiales que contienen elementos tóxicos, los cuales se degradan y se descomponen en partículas más pequeñas que, con el tiempo, estas partículas pueden llegar a los pulmones.
Por ello, durante los últimos años se realizan exhaustivos mantenimientos en edificios con materiales de construcción libres de sustancias tóxicas, ya que algunos de los materiales contaminantes llegan a desprender fibras de vidrio o asbesto.
En las viviendas, también existe la utilización de pinturas, barnices y materiales sintéticos, en las paredes que emanan gases tóxicos (fenoles, formaldehídos, benceno, tricloroetileno y otros).
Pero no todo es sintético, sino que, dependiendo de la ubicación de la vivienda, también podemos encontrar edificaciones que contienen una fuente de gases radón cercanas. Y que principalmente se encuentran en las construcciones más próximas a zonas montañosas.
El método que analizar y determina el lugar y la forma en la que está construido un edificio es la Geobiología, una disciplina que ha irrumpido con fuerza y que mediante la cual se puede llegar a planificar la ubicación de los lugares y espacios con menores niveles de radiaciones naturales. La geobiología nos ayudará a vivir en una casa saludable.

El estudio geobiológico de una vivienda o edificio identifica y evalúa los posibles factores de riesgo para la salud de las personas que se encuentran en las zonas de mayor permanencia, como los lugares de estudio o descanso, pero dentro de las edificaciones también existen materiales que pueden ser perjudiciales para la salud como ciertos químicos que desprenden la pintura utilizada.
Por ello, los materiales Sto ofrecen diversas soluciones para que a la hora de realizar una rehabilitación en la vivienda o una pequeña reforma se pueda realizar de manera que se mantenga una casa e inquilinos saludables. Para ello, se pueden aplicar pinturas de interiores que cuenten con el certificado de bajas emisiones contaminantes, como puede ser la gama SATE. O incluso, las pinturas con protección AES que, además, cuentan con la certificación correspondiente para su uso en industria alimentaria o quirófanos.