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    José Antonio Almagro: “Construir con conciencia es nuestro compromiso”

    José Antonio Almagro (Ingeniero Superior Industrial) es director general de Sto Ibérica desde diciembre de 2014, posición desde la cual lidera la estrategia y el desarrollo de la compañía en España, contribuyendo a su consolidación como referente en soluciones para una construcción más eficiente y sostenible. En un momento de profunda transformación del sector de la construcción sostenible, en este post nos cuenta cómo ha vivido estos más de diez años al frente de Sto Ibérica y qué futuro imagina para una industria que está cambiando a gran velocidad. ¡Sigue leyendo!

    Desde tu llegada a la dirección general de Sto Ibérica en 2014, la compañía ha vivido una etapa de evolución y crecimiento. ¿Qué balance realizas de estos más de diez años al frente de la compañía y cuáles han sido los principales hitos de este periodo?

    Cuando llegué a la dirección general en 2014, tenía claro que Sto Ibérica tenía un gran potencial de crecimiento en España. Y mirando ahora estos más de diez años, creo que hemos sabido convertir ese potencial en una compañía más sólida, con una presencia cada vez mayor en el mercado y una capacidad de innovación que ha ido creciendo al mismo ritmo que las necesidades del sector. Una evolución que se refleja también en nuestros resultados: en los últimos ejercicios, España se ha convertido en uno de los mercados con mayor proyección de crecimiento para la compañía.

    Desde que asumí mis funciones, uno de los primeros pasos importantes fue la apertura de nuestra delegación en Asturias en 2015 y Madrid en 2017, además de consolidar y crecer en nuestra delegación histórica de Mallorca. Madrid se ha convertido en uno de nuestros principales puntos operacionales junto a Barcelona, sede principal de Sto Ibérica. Fue una decisión estratégica que nos permitió ampliar nuestra presencia en España y acercarnos a nuevos mercados y clientes. Pero también fue algo más: una muestra de la confianza de la matriz en el potencial de nuestro país y en el proyecto de Sto Ibérica, en un momento en el que la profesionalización y el cumplimiento de los compromisos europeos y mundiales en materia energética y de sostenibilidad son más necesarios que nunca por la situación deficiente del parque edificatorio en España.

    José Antonio Almagro (Ingeniero Superior Industrial) es director general de Sto Ibérica

    Precisamente por estas nuevas exigencias, hemos ido ampliando nuestra capacidad para dar respuesta a las necesidades que están surgiendo en el mercado. En lo que respecta a nuestra oferta, en estos años hemos reforzado especialmente el segmento de los sistemas de aislamiento y protección de fachadas, tanto a través de nuestra gama de SATE StoTherm como de las soluciones de fachada ventilada StoVentec. Un desarrollo que también se ha producido, aunque en menor medida, en otras áreas en las que en Sto llevamos años trabajando, evolucionando e impulsando nuestra propuesta en acondicionamiento acústico, con la gama StoSilent, y en soluciones de pintura y revestimiento. A este crecimiento de nuestra oferta se suma también una mayor cercanía al mercado a través del proyecto StoShop, con la apertura de centros de venta exclusivos en zonas donde no contamos con delegación o almacén, además de la inauguración progresiva de nuevas delegaciones.

    Pero si hay algo que me permite ver de forma muy tangible esta evolución son los más de 1.000 proyectos arquitectónicos en los que hemos participado en la península, muchos de ellos vinculados a iniciativas pioneras en España. Hemos contribuido a la primera residencia de mayores Passivhaus de Cataluña, al primer edificio Passivhaus Premium de Andalucía o al primer hotel rural andaluz de consumo casi nulo, además de llevar nuestras soluciones a ámbitos tan diferentes como la rehabilitación del Ayuntamiento de Trofa, o con la aplicación de nuestro sistema de acondicionamiento acústico en un restaurante con estrella Michelin en Madrid y otro en Asturias. También hemos reforzado nuestra relación con el sector a través de colaboraciones con entidades como Eraikune y la Universidad de Navarra, así como a través de iniciativas sociales junto a organizaciones como la Fundación Aladina. Son experiencias muy distintas, pero todas responden a una misma manera de entender nuestra actividad y nuestra relación con el entorno.

    Todo este trabajo nos ha permitido contribuir de forma tangible a mejorar la eficiencia de los edificios y reducir su impacto ambiental. Una buena muestra son los más de 2 millones de m² de superficie SATE instalados por Sto en España, que contribuyen a reducir la demanda energética de los edificios y permiten evitar cada año alrededor de 20.000 toneladas de CO₂ en edificios calefactados con gasóleo y 13.680 toneladas en los que utilizan gas. Son cifras que nos recuerdan que detrás de cada sistema, cada proyecto y cada edificio hay algo mucho más importante: la posibilidad de construir de una forma más eficiente y reducir de verdad el impacto de nuestros edificios.

    Sto Ibérica cumplió 20 años de trayectoria en España en 2024. Con la perspectiva que aporta este recorrido, ¿qué factores han sido determinantes para consolidar la presencia de la compañía en el mercado español?

    Nuestra presencia en España se ha consolidado sobre cuatro factores diferenciales de Sto: fabricante número uno a nivel mundial de SATE, provisión de soluciones durante todo el proceso constructivo, política de venta directa y liderazgo tecnológico en el diseño de hábitats sostenibles. Son cuatro elementos que, combinados, nos permiten ofrecer una propuesta diferencial y mantener una relación muy cercana con el mercado, desde el desarrollo de las soluciones hasta su aplicación en los proyectos.

    En este sentido, quiero destacar especialmente nuestro carácter innovador. Contamos con más de 160 especialistas que trabajan en investigación y desarrollo en las distintas sedes de Sto en todo el mundo, involucrados en cada innovación desde sus primeras fases. El resultado son más de 200 patentes y numerosos reconocimientos por nuestras innovaciones. Es algo de lo que estamos orgullosos y que, unido a la calidad de nuestros servicios y a nuestra política de venta, nos permite desarrollar soluciones y productos fiables, de calidad y capaces de responder a las necesidades que plantea el sector.

    ¿Cuál dirías que es hoy el principal compromiso de Sto Ibérica con el sector de la construcción?

    Hay una idea que resume muy bien nuestra forma de entender la responsabilidad que tenemos con el sector: “Construir con conciencia”. Para nosotros, este compromiso se materializa en cuatro atributos que caracterizan tanto nuestros productos como nuestra actividad empresarial: sostenibilidad, servicio, funcionalidad y estética.

    La sostenibilidad es una de nuestras grandes prioridades, tanto a nivel de producto como de empresa. Además de la evidente contribución de nuestros sistemas de aislamiento térmico, nuestro compromiso también está en nuestra propia actividad, donde trabajamos para utilizar la energía de manera eficiente y aprovechar soluciones renovables en nuestras instalaciones.

    De igual modo, como decía, “Construir con conciencia” también es sinónimo de funcionalidad, estética y servicio. Queremos que nuestros sistemas ofrezcan una calidad sobresaliente, que respondan a las necesidades técnicas de cada proyecto y que aporten soluciones estéticamente atractivas y duraderas. Y todo ello acompañado de un asesoramiento personalizado, porque nuestra función va mucho más allá de la de un fabricante. Queremos ser un socio de referencia para nuestros clientes, alguien en quien puedan confiar para conseguir proyectos bien concebidos y rentables, y para ello les acompañamos desde el inicio del proceso hasta el resultado final y les ofrecemos formación técnica para que puedan incorporar nuevas soluciones y formas de trabajar. Solo en 2025 realizamos 80 sesiones en España, en las que participaron 301 profesionales, combinando teoría y práctica.

    El sector de la construcción está inmerso en una profunda transformación impulsada por la sostenibilidad, la eficiencia energética y la evolución de los modelos constructivos. Desde tu experiencia al frente de Sto Ibérica, ¿cuáles crees que serán los cambios que marcarán el futuro de la edificación?

    Por delante una gran tarea de rehabilitación de nuestro parque inmobiliario, y más allá de reducir el consumo energético, se trata de conseguir edificios más confortables, con menores costes de uso y capaces de responder mejor a las condiciones que vamos a tener en los próximos años. Y en ese proceso, la envolvente tiene mucho que aportar, porque buena parte del comportamiento energético de un edificio empieza por cómo está diseñado y protegido.

    Al mismo tiempo, también va a cambiar la forma en la que se proyectan y se ejecutan los edificios. La industrialización permitirá trabajar con mayor precisión, controlar mejor los procesos y reducir desperdicios, mientras que la tecnología y la inteligencia artificial van a transformar el conjunto del proceso constructivo. Ya estamos viendo cómo estas herramientas pueden ayudarnos a analizar información, coordinar equipos, detectar desviaciones o anticipar incidencias. Y eso, en un sector tan complejo como el nuestro, nos va a permitir trabajar con un nivel de información y de control que hasta ahora no teníamos.

    Hace menos de un año, lanzasteis la campaña “Lealtad al sistema” para sensibilizar al sector sobre la importancia de respetar la integridad de los sistemas SATE certificados. ¿Qué situación del mercado motivó esta iniciativa y por qué es necesario avanzar hacia una mayor profesionalización del sector?

    La campaña nació porque hace menos de un año empezamos a detectar con más frecuencia una práctica que nos preocupaba: en algunas obras se estaban sustituyendo componentes de un SATE certificado por productos que no formaban parte de ese sistema. Y aquí hay algo importante: un SATE no es una suma de productos que podamos cambiar libremente. Es un sistema completo, que se ensaya y se certifica como conjunto. Cuando se sustituye alguno de sus componentes por otro que no forma parte de la configuración certificada, ya no podemos garantizar que mantenga las mismas prestaciones en aspectos tan importantes como la seguridad, la durabilidad o el comportamiento energético.

    Por eso necesitamos avanzar hacia un sector cada vez más profesionalizado, en el que exista un mayor conocimiento técnico y se respeten las soluciones tal y como han sido ensayadas y certificadas. No estamos hablando únicamente de cumplir una exigencia normativa: estamos hablando de garantizar que un sistema que va a formar parte de la envolvente de un edificio durante décadas funciona como está previsto. Y, en un momento en el que necesitamos acelerar la rehabilitación energética, la calidad y la fiabilidad de las soluciones que instalamos son fundamentales.

    En un contexto marcado por la transformación del sector, la evolución normativa y nuevas exigencias en materia de eficiencia energética, ¿qué factores serán determinantes para que las empresas de construcción sigan siendo competitivas en los próximos años?

    Desde mi punto de vista, las empresas van a tener que mirar mucho más allá del coste inicial de construir. Cada vez va a importar más cómo se ha construido un edificio, qué recursos ha consumido, qué impacto ha generado y cómo va a funcionar durante su vida útil. Y eso va a cambiar muchas decisiones, empezando por los materiales. Vamos a ver más materiales recuperados y soluciones diseñadas para reducir su huella de carbono, y también tendremos que ser mucho más exigentes con la cantidad de residuos que generamos en obra y con cómo los gestionamos. Las certificaciones ambientales, como Passivhaus, van a tener cada vez más peso porque permitirán acreditar con datos el comportamiento y la eficiencia de un edificio.

    Y hay otro aspecto que va a ser determinante: mejorar la productividad. El sector todavía tiene mucho margen para reducir plazos, evitar errores, y coordinar a todos los profesionales y recursos que intervienen en una obra, y la tecnología puede ayudarnos mucho en ese camino. Herramientas como el BIM, los gemelos digitales o los drones aplicados a la topografía y al seguimiento de obra permiten trabajar con más información, anticiparse a problemas y tomar mejores decisiones antes de que lleguen a la obra. Todo esto se traduce en menos tiempos muertos, menos desperdicio y un mayor control de los costes. Y ahí es donde creo que estará buena parte de la competitividad del sector: en conseguir que una construcción más eficiente y sostenible sea también una construcción más rentable.

    Tras más de una década al frente de Sto Ibérica, ¿cómo imaginas la evolución de la compañía en los próximos años y cuáles serán las principales líneas de trabajo para seguir acompañando la transformación del sector?

    En Sto Ibérica queremos seguir creciendo a partir de lo que mejor sabemos hacer: escuchar el sector, entender hacia dónde se mueve y convertir sus necesidades en soluciones. Eso nos llevará a seguir trabajando en la evolución de nuestros sistemas, en nuevas herramientas y en soluciones que respondan a las exigencias que están apareciendo en el mercado. También permaneceremos atentos a las actualizaciones del Código Técnico de la Edificación para adaptar nuestras soluciones a cada nueva exigencia, y por supuesto, seguiremos apostando por la formación técnica, porque queremos que nuestro conocimiento llegue a los profesionales y les ayude a afrontar con garantía y seguridad los proyectos que tienen por delante. En ese camino también será importante seguir trabajando junto a otras compañías y agentes del sector, aprovechando sinergias y conocimiento para impulsar proyectos que nos permitan avanzar juntos.

    Al final, creo que contamos con una compañía con una trayectoria muy sólida, un equipo con mucho conocimiento y una relación muy cercana con quienes trabajan cada día en la construcción, y queremos aprovechar todo esto para seguir creciendo y sobre todo, seguir aportando. Desarrollar mejores sistemas, incorporar nuevas herramientas, formar a los profesionales y seguir reduciendo la huella de nuestros productos son parte de ese camino. Después de tantos años trabajando junto al sector, seguimos teniendo esa inquietud por entender qué necesita, qué puede mejorar y cómo podemos aportar más. Y eso es lo que queremos llevar a los próximos años: un Sto Ibérica que siga creciendo, que siga evolucionando y que mantenga siempre la mirada puesta en lo que viene.

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