
Los materiales sostenibles para fachadas son más demandados que nunca. En Sto llevamos 20 años desarrollando productos basados en las soluciones más eficientes de la naturaleza. Nuestro desarrollo de productos biomiméticos combina rentabilidad y ecología. Esto es lo que entendemos por Construir con conciencia.
Radiante intensidad de color
Gracias a unos principios inteligentes, las pinturas mantienen su brillo a largo plazo.
Protección frente rayos UV e intemperie
Las tecnologías inteligentes protegen fiablemente contra la radiación UV y la intemperie
Superficies que se limpian solas
El principio biomimético garantiza una impermeabilización activa y unas fachadas limpias
Mayor ciclo de vida de tus edificios
Las pinturas biomiméticas aportan una protección eficaz y una fachada bonita y duradera
Protección del medio ambiente
Las pinturas biomiméticas para fachadas sin protección biocida protegen el medio ambiente

La gestión del agua es una de las tareas más importantes de las pinturas para fachadas. Debido a su elevada tensión superficial, el agua se forma en gotas que la microtextura de nuestras pinturas biomiméticas para fachadas repele. Hemos tomado esta técnica directamente de la naturaleza, inspirándonos en la flor de loto de Asia y en el escarabajo antiniebla del desierto africano de Namibia. Nuestras dos tecnologías, Lotus-Effect® y Dryonic®, garantizan que el agua entre en contacto con la superficie en la menor medida posible. Y la fachada se mantiene seca.

Presentada en 1999 como nuestro primer producto biomimético, la pintura para fachadas StoColor Lotusan® se conoce ahora en todo el mundo como un ejemplo perfecto de aplicación de un principio del mundo natural a la tecnología. Nos inspiramos en la planta de loto para desarrollar su superficie. Por eso está cubierta de un sinfín de pequeños hoyuelos por los que el agua simplemente se desliza. Y así ofrece una solución eficaz para una de las tareas más importantes de las fachadas: la gestión del agua. El rocío, la lluvia y la niebla no tienen oportunidad de adherirse a la superficie, sino que simplemente se escurren, arrastrando al mismo tiempo finas partículas de suciedad. Las algas y los hongos se ven privados de los nutrientes que necesitan para crecer, con lo que la fachada mantiene un aspecto impoluto.

Hace más de 40 años, un joven botánico hizo un descubrimiento extraordinario en un invernadero de Heidelberg: las hojas de la planta de loto se limpian solas. Esta microtextura ha servido de inspiración para muchas superficies en aplicaciones técnicas. Por ejemplo, en forma de nuestra pintura para fachadas Lotusan®, protege los edificios contra la suciedad y la humedad. El joven investigador que hizo el descubrimiento hace tantos años fue Wilhelm Barthlott, que ahora es profesor jubilado. En su tiempo libre sigue visitando jardines botánicos de todo el mundo y observando el efecto loto.

Las fachadas están constantemente expuestas a las inclemencias del tiempo, incluidos el rocío y la lluvia. Por ello, corren el riesgo de infestarse de microorganismos nocivos. Pero la tecnología Dryonic® priva a esos microorganismos de los nutrientes que necesitan para crecer. La pintura de la fachada se basa en el principio del escarabajo antiniebla del desierto africano de Namibia, que garantiza que el rocío y la niebla se escurran en un abrir y cerrar de ojos. Otras tecnologías inteligentes protegen la fachada contra la decoloración o el calentamiento excesivo bajo el sol.

Las pinturas para fachadas de nuestra generación iQ - Intelligent Technology - tienen propiedades especiales, ya que sus superficies se protegen contra la lluvia, la suciedad, la decoloración, el calor y mucho más. En Sto, más de 160 empleados trabajan en innovaciones ecológicas como ésta en nuestro departamento de Desarrollo. Un 3% de nuestra facturación se destina a investigación y desarrollo.
