La aplicación de un mortero base armado es clave durante la instalación de SATE, fachadas ventiladas continuas o sistemas de reparación de grietas. Gracias a su uso, es posible proteger los muros de las tensiones térmicas generadas por las fuertes oscilaciones de temperatura a las que están expuestos, y, además, permiten prevenir la filtración de agua en el sistema de aislamiento térmico y proporcionan una alta resistencia a los golpes. Debido a su gran importancia y a que su aplicación es algo común, las exigencias en cuanto a calidad, prestaciones y cuidado del medio ambiente están llevando a los profesionales de la construcción a encontrarse en la encrucijada de decidir cuál es la mejor opción: ¿mortero orgánico o mineral?
Lo primero que hay que saber es que los morteros minerales emplean ligantes como el cemento, la cal o el silicato, todos ellos de origen mineral, y los orgánicos, en cambio, están formados por dispersiones, caracterizándose por una mejor huella ambiental, durabilidad y calidad. De este modo, el uso de uno u otro dependerá de los requerimientos de cada proyecto. Aunque, por sus características, el orgánico es ahora mismo, la mejor opción.

En el caso de los SATE, como nuestro sistema StoTherm, ambas opciones son buena alternativa. El mortero orgánico es una solución recomendada por su alta elasticidad, ya que reduce el riesgo de grietas, es de fácil aplicación puesto que no requiere imprimación, tiene alta resistencia al impacto, mayor durabilidad y calidad y es un producto libre de cemento, mejorando su impacto ambiental.
La solución mineral, resulta, en este caso, una excelente solución para cualquier sistema de aislamiento térmico si se eligen aplacados con ladrillo, cerámicas, piedra natural o mosaico de vidrio.
A la hora de instalar sistemas de fachada ventilada, como nuestros sistemas StoVentec, la solución orgánica no solo es la alternativa más recomendable por las características anteriormente comentadas, también porque no requiere preparación del soporte y consigue una mayor superficie sin juntas.
En cuanto a los sistemas antigrietas y de reparación de grietas, ocurre lo mismo. Con el componente orgánico se disfrutarán de todas las ventajas mencionadas y de una elevada cobertura de protección contra grietas. Además, no requiere de imprimación previa ni de puente de adherencia a la aplicación del revoco de acabado.
No obstante, en ambos casos, el mortero mineral también es una buena opción si se trabaja con espesores mayores, ya que permite absorber cualquier irregularidad del soporte.
Como empresa líder en el desarrollo de elementos y sistemas constructivos, dentro de nuestra gama de productos Sto, ofrecemos morteros de calidad como los siguientes: